El sector de la construcción cierra sus puertas a las mujeres porque “carecen de fuerza física, porque deben ponerse a la altura de albañiles y obreros, pero sobre todo porque es un campo dominado por hombres” asegura Ana Paula Fernández, directora de sustentabilidad de grupo ICA.

A pesar de los esfuerzos emprendidos por parte de la sociedad civil en favor de la igualdad entre hombres y mujeres a nivel internacional, el sector de la construcción en México continúa ofreciendo pocas oportunidades de negocio para la inclusión de la fuerza laboral femenina.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), únicamente el 10.9% del personal ocupado en el sector de la construcción corresponde a mujeres, una cifra que ubica a la industria en los últimos lugares en cuanto a equidad de género. La misma encuesta revela que por entidad federativa, la Ciudad de México es donde la participación de la mujer es más alta; con el 15%; mientras que Yucatán, Chiapas, Sinaloa, Durango y Nayarit, son los estados con la cifra más baja; 8% en cada caso.

En México de acuerdo con cifras de la empresa Grant Thornton, sólo cinco entidades concentran aproximadamente el 50% del total de mujeres ocupadas en el sector (49.7%): Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Sinaloa y Estado de México.

Por su parte, José Luis Zárate, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), asegura que actualmente el gremio está realizando acciones para incrementar la presencia de las mujeres en el sector. “Tenemos una red de mujeres empresarias que ya logró integrar a 350 para que se agremiaran a la cámara. Además, tenemos un programa de capacitación para otros puestos”, dijo.

Según el representante empresarial, hasta hace 3 años las mujeres sólo se contrataban para barrer en las obras. Actualmente son capacitadas para pintar, hacer plomería y albañilería. “Tenemos una gran necesidad de estas actividades así que constantemente se están demandando en las obras este tipo de trabajo y las mujeres son muy apreciadas pues son muy limpias y bien hechas”, comenta.

En contraste, Ana Paula Fernández dijo que como aspecto positivo “en los puestos administrativos hay arriba de 20% de participación femenina, estamos demostrando que somos mujeres muy capaces y es lo que ha abierto los espacios para que mujeres en sectores no muy propios para la mujer empiecen a ganar muchos espacios; cada vez hay más ingenieras civiles, topógrafas y se están ganando el espacio y el respeto de sus compañeros porque hacen muy bien su trabajo”.

Sin embargo, Fernández también asegura que “el sector de la construcción cuenta con espacios que naturalmente son complejos e inseguros y que incentivan la inequidad de género; por ejemplo, ¿por qué no meter mujeres a trabajar en una hidroeléctrica? Porque yo, en mi responsabilidad, tengo que ver que dos o tres mujeres en el fondo de una cueva en medio de cuarenta hombres, pueden significar un riesgo”.

Mario Valdés, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) delegación Estado de México, expuso para el medio digital Quadratín que las mujeres mexiquenses que están afiliadas a la cámara aproximadamente el 8% son dueñas, representantes o están al frente de una obra; sin embargo, los oficios más demandados todavía son electricidad, instalaciones, plomería, carpintería e instalación de pisos.

Los retos para obtener mayores oportunidades de negocios y alcanzar una mayor inclusión de las mujeres en la industria de la construcción son evidentes, pero también se han realizado esfuerzos en nuestro país dignos de reconocerse.

Uno de los más exitosos es el proyecto Etileno XXI, liderado por Odebrecht Ingeniería & Construcción Internacional y operado por la empresa méxico-brasileña Braskem Idesa. En Coatzacoalcos, Veracruz, la empresa constructora logró que el 8% de su fuerza laboral correspondiera a las mujeres mediante un programa de motivación con los líderes de construcción y un programa de reclutamiento con metas concretas de porcentaje de mujeres a las que dieron capacitación.

Juan Carlos Flores Domenzain, fundador y CEO de UBIK; una plataforma digital mexicana dedicada al arrendamiento de maquinaria para construcción líder en el ramo; al respecto comenta que para él es de suma importancia que el sector privado abra espacios para las mujeres por lo que uno de sus objetivos como empresa es generar empleo para las féminas y ser incluyentes.

Last modified: 23 abril, 2019

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