Desde los años 60 el impacto ambiental nocivo de las empresas capitalistas ha sido tema de discusión. En un planeta tan rico en recursos naturales, es normal querer explotarlos al máximo. Pero nada en exceso es bueno, la sobre explotación ha creado estragos muy fuertes y han devastado a la Tierra.

Cuando gobierno (o cualquier empresa particular) decide crear una carretera nueva en medio de un bosque, o hay una construcción de un edificio condominial en una zona natural, no se trata tan solo de un interés monetario por parte de propietarios constructores adinerados para acrecentar sus fortunas destruyendo flora y fauna a diestra y siniestra sin responsabilidad alguna. Si escuchas que hay una nueva construcción en proceso, es preciso informarse de cuánto daño causará y de la forma en que las empresas piensan resarcir esos daños, porque es un deber.

Hay leyes completas tan solo en México, como la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental y la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección del Ambiente (LGEEPA), encargadas de regular las acciones dañinas para la ecología y los mejores métodos para mitigarlas, así como las responsabilidades correspondientes aplicables. La LGEEPA dicta entre sus artículos la existencia del instrumento MIA: Manifestación de Impacto Ambiental

“Consiste en un estudio técnico-científico que indica los efectos que puede ocasionar una obra o actividad sobre el medio ambiente, y señala las medidas preventivas que podrían minimizar dichos efectos negativos producidos por la ejecución de las obras o actividades. Este estudio permite evaluar la factibilidad   ambiental para la ejecución de proyectos de inversión industrial, de infraestructura, manufactura, comercios o servicios”. www.gob.mx

La próxima vez que un grupo de ambientalistas se amarre a un árbol para rescatarlo, recuerda que las personas realizando legalmente la acción de la tala desarrollaron un estudio MIA. En todo caso, si alguien realmente quisiera apoyar al medio ambiente, debería informarse de todas las medidas de compensación que ese estudio obliga y asegurarse que la empresa las lleve a cabo como ha asegurado ante la autoridad. Esto es mucho más útil que solo amarrarse al árbol, pues los Manifiestos de Impacto Ambiental son públicos, y pueden ser evaluados por cualquier ciudadano, de hallarse incumplimientos en él podría incurrirse en sanciones tales como multas, clausuras, decomisos y/o arrestos.

Dentro del MIA hay una sección dedicada a las medidas preventivas y de mitigación de los impactos ambientales. En ella encontramos claramente descritas las actividades a realizar que podrían impactar al medio ambiente, y la serie de medidas de mitigación.

Last modified: 28 noviembre, 2019

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